Diagnóstico
-¿Y cuál es el motivo de su consulta señor Prado?
-Durante la noche paso mucho frío, doctor.
-¿Y durante el día?
-También, doctor.
-¿?
-Déjeme tomarle la presión.
-¡Bah!, otra vez se descompuso este aparato, y ando sin reloj, se dice el médico.
-Dejémoslo para otra ocasión, no es importante.
-Encuentro que usted está muy delgado, ¿hace tiempo que está así?
-Sí, doctor, varias semanas.
-Si, en realidad lo está, pero no se preocupe, a veces ser delgado nos proporciona mejor calidad de vida, no hay que tomarlo tan en serio.
-El color y aspecto de su piel tampoco es de lo mejor, ¿no sale a tomar el sol por las tardes?
-No puedo moverme, doctor.
-¡Eso si es grave!, -¡Caramba, esto se pone complicado!
-Dígame Sr. Prado, ¿cómo está su estado de ánimo?
-Me da la idea que no tengo ninguno, doctor.
-¿Duerme usted bien?
-¿De noche, doctor?
-¡Claro, de noche!
-No sabría decirle porque en la noche no puedo distinguir si estoy durmiendo o estoy despierto, doctor.
-¿Y en el día, entonces?
-Me pasa lo mismo, doctor.
-¡Este fulano es enfermo del mate o me está agarrando pal’ gallito!, se dice el matasanos.
-¿Ha tenido usted sexo en el último mes?
-¿Con mi señora, doctor?
-¡Si, si, exactamente!
-¡No, doctor!
-¿Y con otra persona?
-¡Tampoco, doctor!
-¡Este saco de hue… huesos me está embromando!, ya está seguro el galeno.
-¿Y en el último año ha tenido sexo?
-¿Con mi señora, doctor?
-¡Con la persona que sea!
-¡No, doctor!
-¡Qué astuto soy, se dice a sí mismo el facultativo!
¿Pero ha tenido alguna erección en este año?
-¿Con mi señora, doctor?
-¡Este es un imbécil, piensa el médico!
-¡Con cualquier persona pues hombre, y no me pregunte más si es su señora o no!
-No, doctor.
-¿Usted fuma?
-¿Todos los días, doctor?
-¿Sí?
--No, doctor.
-¿Y ocasionalmente?
-Tampoco, doctor.
-Este imbécil me está dando dolor de cabeza, piensa el médico.
-¿Una cajetilla, doctor?
-¡Basta!, ya escuché lo que necesito oír.
-¿Usted bebe?
-¿Usted dice vino, doctor?
-Sí, eso le pregunto.
-No, doctor. Pero ¿acaso podría ser whisky?
-¡Sí!, ¿toma usted whisky?
-¿Usted me pregunta si tomo todos los días, doctor?
-¡Hm!
-No, doctor, pero ¿no habría que considerar la cantidad de alcohol ingerida?
-¡Hm!
-No, doctor.
-¡Este caso es más complicado de lo que pensé!, se plantea para sus adentros, el médico.
-Dígame, ¿cuándo fue la última vez que salió a divertirse, a bailar, o algo así?
-¿Con mi señora, doctor?
-¡Hm!
-¡Ah, cierto!, no me acuerdo, doctor.
-¿Y cuándo fue la última vez que asistió al cine?
-¿A ver una película interesante, doctor?
-¡Si, si!
-No me acuerdo, doctor.
-¿Pero a ver cualquier cosa?
-Tampoco me acuerdo, doctor.
-¡Me la pegó otra vez este imbécil!, se recrimina el médico.
-Pero por lo menos usted saldrá a dar un paseo de vez en cuando, ¿no?
-¿Al parque, doctor?
-¡Ah, y quiere seguir el muy jetón!, piensa el galeno.
-¡A dónde sea!
-No, doctor.
-Pero se comerá un asadito de vez en cuando con sus amigos, ¿no?
-¿De vacuno, doctor?
-¡De lo que sea, pos con… con... con chancho, vacuno, da lo mismo!
-No, doctor.
-¿Pero escuchará música por lo menos?
-¿Clásica, doctor?
-¡Hm!
-Sí, a veces, pero la siento muy lejana, doctor.
-¿Le da la impresión que no puede ver bien?
-¿De día o de noche, doctor?
-¡Hm!
-¿De cerca o de lejos, doctor?
-¡Hm!
-¡En realidad no veo nada!, doctor.
-¿Le duelen los huesos?
-¿De los pies, doctor?
-¡Hm!
-No, doctor.
-¿Siente dolores musculares?
-¿En las piernas doctor?
-¡En cualquier parte!
-No, doctor.
-¿Le pica o le arde la piel del cuerpo, en cualquier parte que sea?, qué astuto soy se dice el médico.
-¿Usted dice por la noche, doctor?
-¡Otra vez este cretino!, piensa. -¡A cualquier, hora!
-No, doctor.
-¿Me está prescribiendo una receta, doctor?
-¡No!, le estoy extendiendo su certificado de defunción, ¡usted está oficialmente muerto!
-¿Y de qué, doctor?
-¡Alguien lo mató, supongo que por majadero!
Fin
0 comentarios:
Publicar un comentario